Ficción infantil y juvenil
El burro y el perro
Un perrito faldero con su dueña jugaba,
con su lengua y hocico las manos le besaba,
ladrando y con la cola, a su modo hal…
Abuelita
Abuelita es muy vieja, tiene muchas arrugas y el pelo completamente blanco, pero sus ojos son como dos estrellas, y muestran una expresi&oac…
Los ducados caídos del cielo
Érase una vez una niña que había perdido a su padre y a su madre, y se quedó tan pobre, que no tenía ni u…
Las medias de los flamencos
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y los pescad…
Simón el bobito
Simón el bobito llamó al pastelero:
¡a ver los pasteles, los quiero probar!
-Sí, repuso e…
El Patito Feo
Clásico de la literatura infantil.
La niña de los tres maridos
Érase una vez un padre que tenía una hija muy hermosa, pero terca y decidida. Esto a él no le parecía mal…
Las bodas celestiales
Un pobre mozo campesino oyó un día en la iglesia predicar al señor cura:
- Quien quiera ir al cielo, debe seguir…
El astrónomo
Un astrónomo solía salir por las noches para observar las estrellas. Una noche, mientras paseaba por los suburbios con toda su…
La flor del contueso
Había una vez un viudo que tenía una hija muy hermosa a la que adoraba. La quería tanto que, por evitarle un disgusto, …
El niño espía
Se llamaba Stenne, el pequeño Stenne. Era un niño de París, débil, paliducho, que lo mismo podía tener di…
El príncipe bondadoso
¿Por qué no nos cuentas alguna fábula, abuelita?
—Ya os conté todas las que sabÍa, hijos míos. …
Las cerezas del rey
Había una vez un rey que tenía un reino tan grande que apenas lo conocía.
Un día, el rey salió de viaje …
La boda divina
Una vez un pobre muchacho campesino oyó decir al párroco
en la iglesia:
— El que quiera llegar al cielo tiene que ir siemp…
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra can…
La vara de avellano
Una tarde el Niño Jesús se metió en la cuna y se durmió. Entonces se acercó su madre, lo contempló…
Meñique
En el palacio estaban de gran fiesta, sin acordarse de Meñique, ni de que le debían el agua y la luz; cuando de repente oyero…
En Nazaret
Cuando Jesús tenía cinco años, hallábase una vez sentado en el umbral del taller de su padre, ocupado en hacer f…
Dios te socorra
Había una vez dos hermanas, una de las cuales era rica y sin hijos y la otra viuda con cinco niños y tan pobre que carec&iacut…
La Liebre Y La Tortuga
La veloz liebre y la lenta tortuga compiten en una dispareja carrera.