Ficción infantil y juvenil
La vuelta al mundo
I
Hacía muchos años que Francisco, un hortelano que vivía con algún desahogo cultivando con esmero coles, berzas…
Abuelita
Abuelita es muy vieja, tiene muchas arrugas y el pelo completamente blanco, pero sus ojos son como dos estrellas, y muestran una expresi&oac…
Los elfos y el zapatero
Hace mucho, mucho tiempo, vivía en un país mágico un humilde zapatero, tan pobre, que llegó un día en que…
El burro y el perro
Un perrito faldero con su dueña jugaba,
con su lengua y hocico las manos le besaba,
ladrando y con la cola, a su modo hal…
Simón el bobito
Simón el bobito llamó al pastelero:
¡a ver los pasteles, los quiero probar!
-Sí, repuso e…
Las bodas celestiales
Un pobre mozo campesino oyó un día en la iglesia predicar al señor cura:
- Quien quiera ir al cielo, debe seguir…
La flor del contueso
Había una vez un viudo que tenía una hija muy hermosa a la que adoraba. La quería tanto que, por evitarle un disgusto, …
El trébol de cuatro hojas
Amalia era una niña mimada por su padre, que vivía en las lejanas regiones de la Patagonia, en donde su familia era poseedora…
Las medias de los flamencos
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y los pescad…
El astrónomo
Un astrónomo solía salir por las noches para observar las estrellas. Una noche, mientras paseaba por los suburbios con toda su…
El Patito Feo
Clásico de la literatura infantil.
El niño espía
Se llamaba Stenne, el pequeño Stenne. Era un niño de París, débil, paliducho, que lo mismo podía tener di…
La vara de avellano
Una tarde el Niño Jesús se metió en la cuna y se durmió. Entonces se acercó su madre, lo contempló…
En Nazaret
Cuando Jesús tenía cinco años, hallábase una vez sentado en el umbral del taller de su padre, ocupado en hacer f…
La Liebre Y La Tortuga
La veloz liebre y la lenta tortuga compiten en una dispareja carrera.
Las cerezas del rey
Había una vez un rey que tenía un reino tan grande que apenas lo conocía.
Un día, el rey salió de viaje …
El príncipe bondadoso
¿Por qué no nos cuentas alguna fábula, abuelita?
—Ya os conté todas las que sabÍa, hijos míos. …
Meñique
En el palacio estaban de gran fiesta, sin acordarse de Meñique, ni de que le debían el agua y la luz; cuando de repente oyero…
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra can…
El burro Canelo
Tras un día de camino para encontrar al hijo que regresaba del colegio después de algunos años de ausencia, el padre tu…