Ficción infantil y juvenil
Grisélida
No lejos de los Alpes vivía un príncipe, joven y bravo, en quien la naturaleza había agotado sus dones, y de todos muy …
El glotón
Para su cena, un glotón,
ordena que con presteza
le sirvan un esturión.
Exceptuando la cabeza
le come,…
La brizna de paja, la brasa y la judía verde van de viaje
Eranse una brizna de paja, una brasa y una judía verde que se unieron y quisieron hacer juntas un gran viaje. Habían recorrido…
El petirrojo
Era en el tiempo en que Nuestro Señor creó no sólo el cielo y la tierra, sino también todos los animales y plant…
El Tigre Y El Fuego
Este cuento de la región Amazónica colombiana nos explica, cómo le fue quitado el fuego al tigre, por ser egoíst…
La hormiguita
Había vez y vez una hormiguita tan primorosa, tan concertada, tan hacendosa, que era un encanto. Un día que estaba barriendo l…
El gato que vuela
El gato que vuela no lo suelen ver más que los trasnochadores impenitentes, y eso si no pierden de vista la perspectiva de los tejado…
El lirio azul
Había vez y vez un Rey que tenía tres hijos, a los que dijo que daría la corona a aquel de los tres que le trajese El l…
El pinzón y la hurraca
Enséñame una canción.
Dijo la urraca habladora
Al gayo y diestro pinzón
Que …
Historia triste de siete besos
Me parece que fue hace algunos años, cuando un día llamó Dios al arcángel Gabriel y le dijo: Abre una de las ven…
La rosa
Érase una mujer pobre que tenía dos hijos, el menor de los cuales había de salir todos los días al bosque a busc…
Hay que compartir las penas y las alegrías
Érase una vez un sastre gruñón y pendenciero. Por buena, trabajadora y piadosa que fuese su mujer, nunca acertaba a hac…
La espiga de oro
En aquellos tiempos en que Dios Nuestro Señor andaba aún por el mundo, la fertilidad del suelo era mucho mayor que hoy; entonc…
En los coches de choque
La anciana dormitaba en la mecedora, la cabeza caída ligeramente sobre el hombro. La respiración era irregular, entrecortada, …
El Gallo Y La Comadreja
Breve cuento del autor griego Esopo
El conejito
A un conejito se le ocurrió echar a correr.
Corría y corría, y no dejaba de correr.
Corría tanto que pronto se e…
Los Merengues
Para Perico, un niño que apenas está aprendiendo a contar los números, comer merengues se convierte en una obsesi&oacu…
La zorra, la liebre y el gallo
Éranse una liebre y una zorra. La zorra vivía en una cabaña de hielo y la liebre en una choza de líber. Lleg&oa…
La perla de la mora
Una mora de Trípoli tenía
Una perla rosada, una gran perla:
Y la echó con desdén al mar …
Tini
-¿Cómo va la enferma? -dijo el médico, entrando a una pieza en la que varias personas hablaban en voz baja.
-No est&aac…