Drama
Ay mísero de mí
¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis as&ia…
La oración de Semana Santa
El último chá de Persia, que, según nadie ignora, murió a manos de un fanático, tuvo en su historia una p…
Las hermanas
Nunca supieron alegrías estas dos doncellas. Fueron tres hermanas y un varón. Siempre se vieron vestiditas de negro.
Ellas y l…
Con las últimas hojas
La diafanidad del ambiente nos iba acercando, aquella tarde, los montes oscuros y los cielos descoloridos, mientras el lejano ánsar n…
Contentar a todos
Hay cerca de Ratisbona
dos lugares de gran fama,
que el uno Ágere se llama,
y el otro, Macarandona.
Un solo cura s…
Tragedia
María Olga es una mujer encantadora. Especialmente la parte que se llama Olga.
Se casó con un mocetón grande y fornido,…
La hermana
Se hizo preciso adelantar la marcha, porque a la salud de Lucio no era propicio el
tráfago urbano. Cuando llegaron a la quinta,
…
En el insomnio
El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las s&aacu…
La envenenada
I
En uno de los barrios de los suburbios de una gran ciudad, uno de los literatos no tenía asunto. Esto le pasó desde el 24 …
Si hubiera sospechado
Si hubiera sospechado lo que se oye después de muerto, no me suicido.
Apenas se desvanece la musiquita que nos ech…
La navidad de la pastora
¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…
La muerte y el desventurado
Llamaba un Desgraciado cada día
En su ayuda la Muerte;
"¡Cuán bella eres, señora, le decía,
Ven pront…
Monólogo del mal
Un día el Mal se encontró frente a frente con el Bien y estuvo a punto de tragárselo para acabar de una buena v…
Culpar al prójimo de la falta propia
Sordo un hombre amaneció,
y viendo que nada oía
de cuanto hablaban, decía:
—¿ Qué diablos …
Sinfonía concluída
—Yo podría contar—terció el gordo atropelladamente—que hace tres años en Guatemala un viejito organista de una iglesia …
El amo confiado y el criado inocente
En el tiempo en que Maximiliano César estaba con un numeroso ejército sitiando a Padua, un gentilhombre con su familia escap&o…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…
La despedida
Nací de honesta madre: diome el Cielo
fácil ingenio en gracias, afluente:
…
Eva
Él la perseguía a través de la biblioteca entre mesas, sillas y facistoles. Ella se escapaba hablando de los derechos …
La última molestia
Y aconteció que el carro fúnebre de tercera clase, con sus dos escuálidos caballejos, metióse entre los rieles …