Ficción Gótica
La mujer de nieve
¡Maldito sea el sol! ¡Es el responsable de todas mis desgracias! ¡Oh, yo quisiera vivir en un país de desol…
El invitado ambicioso
Este suceso se inició al caer la tarde de un día de septiembre. En aquel momento se hallaba la familia congregada alrededor de…
La ganadera
No podía el cura de Penalouca dormir tranquilo; le atormentaba no saber si cumplía su misión de párroco y de cri…
La carreta sin bueyes
Vivía en un caserío del antiguo San José, pueblo de carretas, gente sencilla y creyencera, una bruja que estaba enamora…
El árbol del orgullo
Si bajan a la Costa de Berbería, donde se estrecha la última cuña de los bosques entre el desierto y el gran mar sin ma…
Al otro lado de la pared
Hace muchos años, cuando iba de Hong Kong a Nueva York pasé una semana en San Francisco. Hacía mucho tiempo que no hab&…
Más fuerte que la muerte
Todos los que conocimos en la intimidad a Luis de Guevara—el inquietante y sibilino poeta del misterio y del más allá—guardamo…
La inolvidable
A Enrique Henríquez
Tic-tic. Tic-tic.
¿Quién osaba turbar con aquel ruido el sopor de la siesta?
No sería por c…
El ángel de la muerte y el rey de Israel
Se cuenta de un rey de Israel que fue un tirano. Cierto día, mientras estaba sentado en el Trono de su reino, vio que entraba un hom…
El sueño de un reo de muerte
Una mañana, al salir de casa, hirió mis oídos el repique agudo y estridente de una campanilla. Llevé la mano a…
El Cristo de la calavera
I
El rey de Castilla marchaba a la guerra de moros, y para combatir con los enemigos de la religión había apellidado en son de…
El gato de Baudelaire
¿Usted sabe que Baudelaire tenía un gato? ¡Oh! un gato hermosísimo, de pelo negro, suave y brillante como…
La conciencia
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
Un ejemplo
Amaro era un santo ermitaño que por aquel tiempo vivía en el monte vida penitente. Cierta tarde, hall&aacu…
Diagnóstico de muerte
- No soy tan supersticioso como algunos de tus doctores de ciencia, como tú te complaces en decir - dijo Hawver, replicando una acusa…
El talismán
La presente historia, aunque verídica, no puede leerse a la claridad del sol. Te lo advierto, lector, no vayas a llamarte a enga&ntil…
Las moscas
Al rozar el monte, los hombres tumbaron el año anterior este árbol, cuyo tronco yace en toda su extensión aplastado co…
Más allá
Yo estaba desesperada -dijo la voz-. Mis padres se oponían rotundamente a que tuviera amores con él, y habían llegado a…
El fantasma
Para Balbino Dávalos
EL Desierto de los Leones es uno de los sitios más hermosos de la República Mexicana.
Im…
La garita del diablo
I
En el costado Norte del castillo de San Cristóbal, y formando parte de la roca sobre la cual se eleva el macizo y formidable muro,…