Horror
Las lavanderas nocturnas
He aquí, en mi opinión, la más siniestra de las visiones del miedo. Es también la más difundida pues cre…
La extraña muerte de Fray Pedro
I
Visitando el convento de una ciudad española, no ha mucho tiempo, el amable religioso que nos servía de cicerone, al pasar p…
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
El origen del diluvio
..La tierra acababa de experimentar su primera incrustación sólida y hallábase todavía en una obscura incandesce…
Tristán el sepulturero
II
El, tio Corneja apareció en aquellos instantes en el umbral de una puertecita que comunicaba la taberna con los dem&aacut…
Las Rayas
Es un cuento corto de Horacio Quiroga.
Sobre el autor:
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Bueno…
El aparecido
La cosa del mundo a la cual los filósofos otorgan menos fe es a los aparecidos. No obstante, si el caso extraordinario que voy a cont…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
El tesoro del diablo
Dos caballeros de Malta tenían un esclavo que se jactaba de poseer el secreto de invocar a los demonios y obligarles a revelarle las …
Ligeia
Y allí dentro está la voluntad que no muere. ¿Quién conoce los misterios de la voluntad y su fuerza? Pues Dios n…
Historia de una condenada que se apareció después de su muerte
En una ciudad de Perú, una chica de dieciséis años, llamada Catherine, murió de repente, cargada de pecados y c…
El reloj
Porque todos sus días, dolores, y sus ocupaciones,
molestias, aún de noche su corazón no reposa.
-Ec…
Nocturno
La amenaza había quedado en Roberto como un presagio de desgracia.
Sí, humílleme, pero algún día, si Di…
Cazando nutrias
Habían salido temprano de las casas. Desde Corrientes soplaba el viento norte, cargado de ese polvillo rojizo
que levanta en sus t…
El sillón de nieve
Por el camino de la montaña que llega a Megéve, en el mes de enero, en pleno invierno, avanzaba el automóvil, como sob…
La agonía de La Garza
Vuelto a mi playa querida, pregunté por los míos. Mi playa es esa costa chata y riscosa que se duerme en línea temblona…
El muro
Otro leproso y yo nos arrastramos con precaución hasta el píe del muro, y miramos a lo alto. Desde el sitio donde est&aacut…
Las Muertes Normales
Para celebrar su 10 aniversario, Proyecto Sherezade te propone un regreso a los orígenes orales del cuento. Una colección de 1…
Las panteras y el templo
Y sin embargo sé que algún día tendré un descuido, tropezaré con un mueble o simplemente me temblar&aacu…
El dedo medio del pie derecho
En el calor de un mediodía de verano la vieja casa Manton no era fiel a sus tradiciones. Era de la tierra, terrenal. La luz de sol la…