Leyendas y Cuentos de Hadas
La ardilla, el dogo y el zorro
Madama Ardilla con un Dogo fiero,
compadre antiguo suyo y compañero,
salió al campo una tarde a solazarse.
E…
El Espejo De Matsuyama
En Matsuyama, lugar remoto de la provincia japonesa de Echigo, vivía un matrimonio de jóvenes campesinos que tenían com…
El ratoncillo, el pajarillo y la salchicha
Un ratoncillo, un pajarito y una salchicha hacían vida en común. Llevaban ya mucho tiempo juntos, en buena paz y compañ…
El signo de la muerte
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
—¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un ges…
La pagoda de Babel
Ese cuento del agujero en el suelo, que baja quién sabe hasta dónde, siempre me ha fascinado. Ahora es una leyenda musulmana; …
El burro y el perro
Un perrito faldero con su dueña jugaba,
con su lengua y hocico las manos le besaba,
ladrando y con la cola, a su modo hal…
El diamante
Un honrado padre de familia, cargado de años y de haciendas, quiso arreglar de antemano la herencia entre sus tres hijos, y repart…
La bola de cristal
Érase una vez una bruja que tenía tres hijos; los tres hermanos se querían fraternalmente, pero la vieja desconfiaba …
Corza Blanca
"En un pequeño lugar de Aragón , y allá por los años de mil trescientos y pico, vivía retirado en su…
Los ducados caídos del cielo
Érase una vez una niña que había perdido a su padre y a su madre, y se quedó tan pobre, que no tenía ni u…
La palomita de la patita de cera
A una palomita se le quebró y cayó la patita y un ángel del cielo le puso otra de cera, pero, cuando se apoyó so…
De cómo el Tío Conejo salió de un apuro
Pues ahora verán: yo no estoy bien en qué fue lo que le hizo tío Conejo a tío Tigre, el caso es que lo dej&oacut…
Las bodas celestiales
Un pobre mozo campesino oyó un día en la iglesia predicar al señor cura:
- Quien quiera ir al cielo, debe seguir…
La princesa y el guisante
Érase una vez un príncipe que quería casarse con una princesa, pero tenía que ser una verdadera princesa. Viaj&o…
Las cerezas del rey
Había una vez un rey que tenía un reino tan grande que apenas lo conocía.
Un día, el rey salió de viaje …
La Liebre Y La Tortuga
La veloz liebre y la lenta tortuga compiten en una dispareja carrera.
La boda divina
Una vez un pobre muchacho campesino oyó decir al párroco
en la iglesia:
— El que quiera llegar al cielo tiene que ir siemp…
La sirena del bosque
El árbol llamado lupuna, uno de los más originalmente hermosos de la selva amazónica, “tiene madre”. Los indios selv&a…
La vara de avellano
Una tarde el Niño Jesús se metió en la cuna y se durmió. Entonces se acercó su madre, lo contempló…
Elisa la flaca
La flaca Elisa pensaba de modo muy distinto que el holgazán Enrique y la gorda Trini, a quienes no había modo de sacar de la c…