Poesía
Tu boca
Yo hacía una divina labor, sobre la roca
Creciente del Orgullo. De la vida lejana,
Algún pétalo vívi…
Naturaleza muerta
He visto ayer por una ventana un tiesto lleno de lilas y de rosas pálidas, sobre un trípode. Por fondo tenía uno …
Teresa
Bien hace el hombre en llorar
luego que viene a la tierra,
si supiera dónde nace
nunca los ojo…
Lo inefable
Yo muero extrañamente... No me mata la Vida,
No me mata la Muerte, no me mata el Amor;
Muero de un pensamiento mudo como …
La musa eterna
—Mi querido poeta: ya sabe usted que las mujeres tenemos el derecho de ser curiosas... Pero bien, yo quiero formularle a usted una pregunta,…
Ausencia
Desde el instante que nubló la ausencia
el luminoso sol de tu hermosura,
está mi triste corazón enfermo,
…
Conciencia plena
Tú me llevas, conciencia plena, deseante dios,
por todo el mundo.
En este mar tercero,
casi oigo tu voz;
tu v…
Poema III
Sólo la sed
El silencio
Ningún encuentro.
Cuídate de mí, amor mío
Cuídate …
A una mujer
Después de destrozarme
el pecho, ingrata mía,
tus encendidos labios
me mandan mil sonrisas.
Sonrisas que simulan
…
El cuervo, la paloma y la nieve
Con afán el más protervo
Revolcábase agitado
En un monte muy nevado
Cierto negrísimo Cuervo.
U…
Caricia
Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni m…
A Rosario
Esta hoja arrebatada a una corona
que la fortuna colocó en mi frente
entre el aplauso fácil e indulgente
con que el primer e…
Verde embeleso
Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
co…
Tiempos que fueron
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigía,
como torrente que …
La perla
Contemplaban tus ojos centelleantes
la palma de cristal, la linfa
pura del surtidor que vierte en la espesura,
su polvo de zafiros y d…
Estos versos
Estos versos, lector mío,
que a tu deleite consagro,
y sólo tienen de buenos
conocer yo que son malos,
…
El león y la raposa
Estaba cojo una vez
un león viejo —no es nuevo
quien anda mucho mancebo
estar cojo a la vejez— .
Como no podí…
No me quites las canas
No me quites las canas
Que son mi nobleza:
Cada cana es la huella de un rayo
Que pasó, sin doblar…
A una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase …
Reconocimiento
Tú haces el silencio de las lilas que aletean
En mi tragedia del viento en el corazón.
Tú hiciste de mi vida un cuento …