Poesía
La Teogonía
La Teogonía
La Teogonía (del griego ???????? : Theogonía, literalmente Origen de los dioses) es una obra poéti…
Triunfo de sol
Todo se ve. Hasta el vello que cubre la corteza de los árboles. Las hojas transpareutau su tejido.
La línea lejana del ho…
Poema del otoño y otros poemas
En este libro de poemas Rubén Darío expresa la sencillez de su obra, trata de diversas materias, combinando incluso la mitolog…
Mi vida con la ola
Cuando dejé aquel mar, una ola se adelantó entre otras. Era esbelta y ligera. A pesar de los gritos de las otras, que la dete…
Romance sonámbulo
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar,
y el caballo en la montañ…
La última inocencia
Partir
En cuerpo y alma
Partir.
Partir
Deshacerse de las miradas
Piedras opresoras
Que duermen en la gar…
A los amigos
Amigos: hubo tiempo más hermoso
Que el presente—y el caso no es dudoso—,
Y raza que a la nuestra fué mejor.
…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
La historia de un picaflor
… Ah!, si, mi amable señorita. Tal como usted lo oye: tras un jarrón de paulonias y a eso de ponerse el sol. Garlaban como ni&…
A una adúltera
Sólo en ti, Lesbia, vemos que ha perdido
El adulterio la vergüenza al cielo,
Pues que tan claramente…
El último canto
Se sintió Frank mejor, y tomó la caja en que dormía su violin crispado de frío. Desde la bohardilla se ve&iacut…
Troncos de soledad
Troncos de soledad,
barrancos de tristeza
donde rompo a llorar
Tus ojos se me van
de mis ojos y vuelven
de…
Totum revolutum
En este libro se reúnen diversos poemas satíricos sobre diferentes circunstancias de la vida, tales como el matrimonio, la mue…
No pierda más quien ha tanto perdido
No pierda más quien ha tanto perdido;
bástate, amor, lo que ha por mí pasado;
válgame agora jam&aacu…
Cuando me puse a pensar
Cuando me puse a pensar
La razón me dio a elegir
Entre ser quien soy, o ir
El ser ajeno a emprest…
Simón el bobito
Simón el bobito llamó al pastelero:
¡a ver los pasteles, los quiero probar!
-Sí, repuso e…
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…
Bajo tu sombra
Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo
un cuerpo como día derramado
y noche devorada;
l…
Las cuatro edades del mundo
Brilla en los vasos el purpúreo vino;
Los comensales en beber se animan;
Entra el cantor, y juntan su destino
Con &…
Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
Es el …