Alba
Cuentan de un sabio
Leído por Alba
Pedro Calderón de la Barca
Cuentan de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de…
Los amigos?
Leído por Alba
Jose María Gabriel y Galán
Te encontrarás mañana, si dejas de ser niño, amigos que protesten de su amistad leal; tendrás acaso …
Una aventura de amor
Leído por Alba
Antonio de Hoyos y Vinent
Cuando Lorenzo Torreón llegó a su casa de vuelta del baile, aquel martes de Carnaval amanecía. La luz que en la calle t…
Cartas a los muertos
Leído por Alba
Felisberto Hernández
Mi querido poeta: He sabido que Ud. va a publicar un nuevo libro. Y me apresuro a advertirle que Ud. no puede hacer eso. La razón que…
El gato
Leído por Alba
Juan Carlos Onetti
Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar de John. Pero nunca le sospeché una mentira; tenía demasiado desprecio …
Las joyas
Leído por Alba
Guy de Maupassant
El señor Lantín la conoció en una reunión que hubo en casa del subjefe de su oficina, y el amor lo envolvi&oacut…
La légende de Bamako
Leído por Alba
Cuentos y Leyendas Populares
Il y a très très longtemps, à l’époque où la nuit était noire, sombre et impénétrabl…
A una nariz
Leído por Alba
Francisco de Quevedo
Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase …
La sombra
Leído por Alba
Pío Baroja
Porque el que se ensalzare será humillado, y el que se humillare será ensalzado. (S. Mateo, v. XII, c. XIII.) Hab…
Leyenda del Volcán
Leído por Alba
Miguel Ángel Asturias
Hubo en un siglo un día que duró muchos siglos. Seis hombres poblaron la Tierra de los árboles: los tres que ven&iacu…
Una víctima de la publicidad
Leído por Alba
Émile Zola
Conocí a un chico, fallecido el año pasado, cuya vida fue un prolongado martirio. Desde que tuvo uso de razón, Claude s…
La historia de un picaflor
Leído por Alba
Rubén Darío
… Ah!, si, mi amable señorita. Tal como usted lo oye: tras un jarrón de paulonias y a eso de ponerse el sol. Garlaban como ni&…
El Dios bueno
Leído por Alba
Rubén Darío
Todos los niños del hospicio habían ya rezado después de la taza de chocolate. A los más pequeños les hab…
Canción del oro
Leído por Alba
Rubén Darío
Aquel día, un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizá un poeta, llegó, bajo la sombra …
Estos versos
Leído por Alba
Sor Juana Inés de la Cruz
Estos versos, lector mío, que a tu deleite consagro, y sólo tienen de buenos conocer yo que son malos, …
Desprecio de la grandeza humana
Leído por Alba
Pedro Calderón de la Barca
Medita un poco este ejemplo: Un filósofo que estaba en un monte, o en un valle (que no importa a la maraña …