Alba
Mario Vargas Llosa Premio Nobel de Literatura 2010
El escritor peruano Mario Vargas Llosa se declaró muy agradecido por la obtención del Premio Nobel de Literatura. Desde Nueva …
Chacales y árabes
El trébol de cuatro hojas
Amalia era una niña mimada por su padre, que vivía en las lejanas regiones de la Patagonia, en donde su familia era poseedora…
Poema 4
El labrador que había cambiado las lindes
Un labrador, cerca de Astigarraga, poseía un caserío y muchas tierras que le daban buen dinero. Era un hombre trabajador aunqu…
El pobre y el rico
Murió una vez un pobre aldeano que fue a la puerta del Paraíso; al mismo tiempo murió un señor muy rico que sub…
La muerte de la emperatriz de la China
Delicada y fina como una joya humana, vivía aquella muchachita de carne rosada, en la pequeña casa que tenía un salonci…
Navidad en las montañas
La casa del alcalde era amplia, hermosa e indicaba el bienestar de su dueño. En el patio, rodeado de rústicos corredores, y pl…
Mi amor por tí
Mi amor por ti es mucho más que amor,
es algo que se amasa día a día,
es proyectar tu sombra junto a m&iacu…
Todavía
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
…
A Flerida, poetisa
Basta Cupido ya, que a la divina
Ninfa del Turia reverente adoro:
ni espero libe…
Celephais
En un sueño, Kuranes vio la ciudad del valle, y la costa que se extendía más allá, y el nevado pico que dominab…
A buen juez, mejor testigo
- VI -
Es una tarde serena,
cuya luz tornasolada
del purpurino horizonte
blandamente se derrama.
Plácido aroma de flores
sus …
La doncella de Tilhouze
El señor de Valesnes, pintoresco lugar cuyo castillo no está lejos de la aldea de Tilhouze, habíase casado con una d…
La herencia de la bruja
Cuando las dos amigas se quedaron solas, en la amplia habitación que servía de taller a la talabartera, Nicolasa, cediendo a l…
Las preocupaciones de un padre de familia
Este amoroso tormento
Este amoroso tormento
que en mi corazón se ve,
se que lo siento y no se
la causa porque lo siento…
Lunes o martes
Canción de Navidad
Sí, y la columna era la suya. La cama era la suya y suya era la habitación. Pero lo mejor de todo es que el tiempo que le qued…
El túnel
Un lago, sereno y azul, en el marco profundo de las montañas, coronadas de nieves perpetuas; el encaje obscuro de los jardines descie…